El peeling facial es uno de los tratamientos de belleza más comentados cuando se habla de rejuvenecimiento de la piel pero, ¿en qué consiste exactamente? Revitalizar el rostro y devolverle la luminosidad que ha perdido con el paso del tiempo es el principal objetivo de este método. Para llevarlo a cabo recurre a la activación de los procesos metabólicos celulares, a la restauración de la estructura normal de la dermis, a la mejora de la nutrición de los tejidos y al rejuvenecimiento fisiológico de la estructura del colágeno.
El tratamiento comienza incluso antes de entrar en cabina; durante los quince días previos a la sesión es recomendable el uso de cremas a base de ácidos glicólico salicílico y láctico. Después, una vez en cabina, se siguen llevando a cabo pasos previos tales como desengrasar la piel con productos específicos o aplicar una crema protectora en zonas de riesgo como los labios o los ojos.
Una vez seguidos estos pasos es el momento de tratar la piel con los productos necesarios. Aunque destacan algunos como el ácido hialurónico, las vitaminas A, B, C y E y los aminoácidos minerales y coenzimas, éstos serán diferentes en función del tipo de paciente y de las necesidades de cada piel. Por ejemplo, en el caso de pieles grasas lo mejor es emplear ácido salicílico, en el caso de pieles con manchas ácido ferúlico, ácido pirúvico para pieles sensibles y láctico y glicólico para el resto.
Después del peeling facial es importante lavar el rostro hasta que no queden en él restos de ácidos y después aplicar una crema que evite las rojeces y refresque la piel y la calme. Hay que tener en cuenta que la piel ha sufrido una agresión externa que, aunque vaya a mejorarla más adelante, la ha dejado debilitada por eso habrá que hacer hincapié en el uso de la cosmética adecuada tras el tratamiento y en la aplicación de un filtro que la proteja aún más contra las agresiones solares.
Si se llevan a cabo todas estas indicaciones el rejuvenecimiento de la piel será evidente y la salud que ésta emita por todos sus poros también.









